Javier García

21 julio, 2010

Debate sobre el estado de la Nación


Ha finalizado el debate más importante del año, el que analiza y reflexiona sobre la situación general del país. Como de costumbre, me lo he tragado casi entero, narrando mis impresiones a través de facebook. Hay varias conclusiones que sacar de estos días de intenso debate parlamentario. De nuevo, el Partido Popular no ha querido debatir sobre la situación de la nación, sino sobre la situación del Gobierno y su Presidente. Una vez más, pesimismo, malas noticias, malos augurios, predicciones fatales, reproches injustificados, ataques personales .... eso sí, CERO PROPUESTAS para salir de la crisis económica. Bueno, una propuesta: elecciones generales.

Mariano Rajoy sigue sin cuajar una alternativa fiable de gobierno, no tiene programa, solo tiene un objetivo: llegar al poder a pesar de lo que sea. Utilizó ETA, utilizó la confrontación territorial, utiliza los ataques personales a Ministros, utiliza la economía. Es igual, todo vale con tal de llegar al Palacio de La Moncloa. Una actitud que no es positiva, no es buena, y así se lo hicieron saber sus compañeros de partido europeos, que le pidieron que apoyara al Gobierno en materia económica porque era bueno para España, tal y como sucede por ejemplo en Portugal.

El Presidente Zapatero salió a un debate complicado, en un momento muy difícil. Narró las actuaciones del Gobierno y dejó claro que por encima de sus intereses personales o partidistas, están los de España, y que gobernará cueste lo que le cueste. Pidió esfuerzos colectivos para salir de la crisis y habló de reformas inminentes para cambiar nuestro patrón de crecimiento y nuestras estructuras financieras y laborales. El asunto de las pensiones, del cual ya escribí en mi anterior entrada, fue capital. Se requiere un debate amplio y serio sobre los cambios que debemos hacer en nuestro sistema de pensiones para que siga siendo duradero y seguro.

El resto de grupos de la oposición, fueron muy críticos, unos más que otros. Parece normal. Lo que sí quiero destacar es que esa crítica fue, en gran parte, acompañada de medidas y propuestas. Parece increíble, pero esta vez, el pez pequeño se comió al grande, y los partidos minoritarios han demostrado mucha más responsabilidad y sentido de Estado que el Partido Popular. En este sentido, y aunque cada uno mira por su interés, el debate sereno y de contenido tuvo lugar con los partidos minoritarios. En esta jornada se produjo el gesto más feo del debate, Rajoy "pasó" de ir al hemiciclo, no quiso escuchar a los partidos minoritarios, en un gesto muy desafortunado, lleno de mala educación y de una falta de respeto absoluto a la cámara. ¿Querrá el Sr Rajoy formar un futuro Gobierno con estos partidos a los que ningunea?


Ahora toca analizar propuestas, sentarse a dialogar y emprender las reformas necesarias. La crisis es también una oportunidad para cambiar las cosas. España necesita cambios importantes, y de nuevo un Gobierno Socialista tiene que bailar con la más fea. Lo que haya que hacer se hará, a pesar del coste electoral que pueda tener. Lo importante es que perdurará en el tiempo y habrá sido una contribución para hacer de España un país más fuerte, más sólido y más cohesionado socialmente. De eso se trata.

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